EL CAIRO (Especial).- Un clima cálido, con temperaturas que llegaron a los 37°, recibió al plantel del seleccionado en esta ciudad, donde mañana, a las 16 de la Argentina, disputará un amistoso frente a Egipto.Los 19 futbolistas (había sido desafectado Esteban Cambiasso por una lesión muscular en la pierna izquierda) sólo realizaron movimientos livianos en el gimnasio del hotel, con la supervisión del preparador físico Carlos Dibos; para hoy están previstas prácticas en doble turno.
Alfio Basile, junto con Sergio Agüero y Javier Zanetti, ofreció una conferencia de prensa, en la que volvió a destacar las cualidades de Egipto, bicampeón de Africa, como lo había hecho en Buenos Aires: “Es un equipo sólido, con buen juego aéreo y llegada por las bandas. Para la Argentina será un partido importante. Los equipos de este continente crecieron mucho en los últimos años. El que crea que va a ser un partido fácil está equivocadísimo, no sabe nada de Egipto”.
El técnico expresó su confianza en el rendimiento de la Argentina, más allá de las ausencias de algunos titulares, como Messi, Riquelme y Cambiasso. “Vinimos con un buen equipo. No perdimos poderío, pese a algunas bajas. Confío firmemente en los muchachos que trajimos.”
De cara al Mundial de Sudáfrica, Basile estimó que en el plantel habrá mayoría de futbolistas que actúan en Europa: “Cuento con muy buen plantel. Si tuviera que armar hoy la lista para 2010, el 70 por ciento sería con jugadores que están en el exterior, y el 30 por ciento, con los que están en la Argentina“.
El amistoso, que se disputará en el estadio Nacional, con capacidad para 74.000 personas y entradas que oscilan entre los 6 y 300 dólares, le permitirá a Basile ensayar sin un enganche clásico, como lo es Riquelme; ese hueco lo cubriría Luis González, aunque sus características futbolísticas son diferentes a las del N° 10 de Boca.
La Argentina y Egipto sólo se enfrentaron una vez, en los Juegos Olímpicos de 1928, con una goleada albiceleste por 6 a 0. En el continente africano, la Argentina registra tres antecedentes: en 1995, 1-1 vs. Sudáfrica; en 2003, 3-1 ante Libia, y en 2004, 1-0 frente a Marruecos.